lunes, 17 de diciembre de 2012

DE DICIEMBRES Y BALANCES...


Resumiendo que tengo:
Cuarenta y tres marzos gastados y otros tantos por estrenar.
Un bunker, pequeño para recibir amigos y enorme para la soledad.
Un empleo que me abastece y dignifica y una vocación que me pone alas.
Un varón de casi dieciocho que me exime del árbol que nunca planté y del libro que aún no escribí.
Cuatro abuelos inmigrantes, de los que heredé sangre y ejemplo.
El amor incondicional de mi madre, mi refugio eterno.
El recuerdo imborrable de mi padre, con el que la muerte pierde su partida a diario.
Hermanos que son amigos y amigos que son hermanos.
La poesía de Sabina, empecinadamente mía.
Más humo en los pulmones del que quisiera.
Música que sana, palabras que faltan, silencios que asfixian.
Un puñado de sueños y cientos de desvelos.
Algún hechizo roto y un sapo equivocado, que se convirtió en príncipe.
Un balcón inventado y un Romeo pendiente.
Un master en desamores.
Maestros y alumnos de quienes aprendo.
Mi libro de Cortázar.
Mis sahumerios de vainilla.
Una mariposa tatuada en el alma y una luna eterna en mis pupilas.
Los ayeres que ensayaron este hoy.
Un YO encaprichado en devorarse el presente.
Un futuro que sigo dibujando.
Resumiendo que tengo: el inmenso privilegio de estar viva.
Y un nuevo balance de tanto diciembre.

viernes, 7 de diciembre de 2012

¡CON TODO EL AMOR QUE PUEDO!



Egresaste hijo. Aunque faltan los detalles formales de la entrega de diplomas y la fiesta de gala, hoy egresaste. Y egresa con vos el uniforme que ya no tendré que plancharte. Y egresan montones de hojas que ya son historia y pilas de libros que dormirán, probablemente, en alguna repisa. Y egresan los odiados madrugones para educación física y los recreos que siempre parecieron cortos.

Egresaste. Y egresa con vos "mi" rubio de rulitos y cuadrillé celeste. Y tu salita azul. Y aquel indisimulable miedo a primer grado. Y los guantes, blancos y orgullosos, con que juraste lealtad a la bandera. Aquel viaje a Tandil y tu paso a la secundaria. Tu primer beso y tus primeros amigos del alma. Tu experiencia de pasante y tu viaje a Bariloche.

Egresaste. Y egresan con vos todas las satisfacciones que me regalaste. Tu impecable dedicación, tu gran responsabilidad, tu respeto por cada labor, tu auto-exigencia, tus ansias de superación, tu compañerismo a prueba de todo.

Egresaste. Y egresa con vos la adolescente que fui. Y la mamá que sigo aprendiendo a ser. Y las fuerzas que saqué de tus sonrisas para mantenerme de pie tantas veces.

Egresaste. Y sé bien que detrás de toda esta euforia que te inunda hoy se esconde la nostalgia inevitable de las despedidas. Y el temor a lo que viene, pero también la intensa adrenalina de un futuro que, como diría un poeta catalán, a colores se despliega como un atlas.

Hoy empezás a ver el mundo desde otra perspectiva. Y mientras vos te recibís de adulto, yo ensayo como puedo, esta nueva manera de mirarte. Y renuevo con vos las cláusulas de un contrato de amor eterno e indisoluble. Un amor exento de fechas y de finales. Y me permito decirte que, aún cuando todos los espejos se empeñen en recordarte que te convertiste en hombre, siempre que lo necesites, en mis brazos habrá lugar para cobijar al rubio de rulitos.











Egresaste Facu. Egresamos.