miércoles, 30 de enero de 2013

VERSIÓN MEJORADA DE UN VIEJO POEMA (A mi hemana, 30 años después)


Te había imaginado no sé cuantas veces.
Te había dibujado manos y mirada.
Te había puesto voz, rasgos y facciones.
Vos pudiste más, me pusiste alas.
Vos te desdoblaste en mi mejor parte.
Y te hiciste espejo, eterno, de mi alma.

Nos une la sangre y nos unen las ganas.
Nos unen palabras, dichas o calladas.
Nos unen amigos. Nos unen momentos.
Nos unen secretos, ayer y mañana.
Nos unen proyectos, nos unen recuerdos.
Nos unen caminos, nos unen distancias.




Tenemos la risa y tenemos dolores.
Tenemos abrazos ¡y de esos que sanan!
Tenemos enojos, tenemos errores.
Tenemos secretos. Tenemos batallas.
Tenemos canciones y tenemos lunas.
Tenemos tu junio y mi marzo de espada.

Somos dos guerreras. Somos dos princesas.
Somos las más reas y somos dos damas.
Somos mariposa y somos oruga.
Somos confidentes, cómplices y hermanas.
Somos tan distintas y somos iguales.
Somos la mitad que a la otra le falta.


Yo te imaginé, no sé cuantas veces.
Vos te hiciste espejo, eterno, de mi alma.

domingo, 27 de enero de 2013

DOMINGO EN EL ALMA





Otro invierno impune que interrumpe eneros.
Otro laberinto para desandar.
Otro aterrizaje forzoso en pleno vuelo.
Otra vez desidia. Otra vez delirio.
Otro revoltijo de piezas ajadas.
Otra vez el reto de inventarme un Yo.
Otra vez el cuento del brillo y el oro.
Otro espejo roto. Otra vez vacío.
Otra vez la infame urgencia de lo breve.
Otra vez momentos que mueren sin ser.
Otra vez las ganas de matar las ganas.
Otra vez silencio. Otra vez olvido.
Otra vez la mueca de mentir sonrisas.
Otro tonto intento de guardarme el sol.
Otra vez la nada metiéndose en todo.
Otra vez el negro poniendo color.
Otra vez montones de palabras vanas,
otra vez tan lejos de purgar hastíos.
Otra vez recuento de otras tantas veces.
Otra vez tormenta y otra vez domingo.

Otra vez mi yo sepultando un nosotros.

Otra vez al ruedo. Otro desafío.