
Prometo hacer lo posible aunque, esta vez, la tarea se haya puesto verdaderamente difícil. -“Técnica: retrato”- dijo la profe y no dudé en describirlo a él. Quizás porque, más allá de la poca objetividad de la que me haré cargo desde estas primeras líneas, él es, de los seres humanos que forman parte de mi vida, el más importante. Tal vez porque la mayoría de mis emociones comienzan y terminan en él. O simplemente, porque la cotidianeidad de la rutina compartida me ayude a conocerlo casi tanto como a mi misma. Por todo esto y porque le adeudo algún escrito, es que me aventuro al intento de retratarlo en palabras.
Puedo comenzar diciendo que es verdaderamente alto, tanto, que yo, que también lo soy, tengo que mirar hacia arriba si quiero alcanzar sus ojos. Y aquí voy a detenerme. En sus ojos. Porque sus ojos merecen un apartado extra. Y no tanto por su aspecto, ciertamente bello, sino por todo lo que transmiten, aún sin proponérselo. Son ligeramente rasgados a riesgo de desaparecer cuando sonríe. Su color puede variar, según el clima lo decida, de un miel que empalaga a un verde en el que me pierdo. Y su mirada dice tanto, ¡que podría jurar que esos ojos hablan!
Su cabello, que ha virado con los años de un dorado sol a un castaño mediano, va pagando impasible, cada una de las cuotas que la adolescencia le impone. Así es que, lo que hoy puede lucir como una cresta imponente a fuerza de gel, mañana puede convertirse, sin solución de continuidad, en un rapado mínimo a cambio de una victoria de “su” River.
Su nariz, orejas y boca mantienen un orden coherente con el resto de su rostro, que luce por estos tiempos casi como el de un hombre. Lo delata esa barbilla que comienza a dibujar, con cierta timidez, una leve sombra en sus mejillas y mentón. Pero cuando sonríe, el niño que aún sobrevive a la vorágine de hormonas, asoma radiante por entre sus dientes. Dientes estoicos, que se han sabido abrir paso entre ventanitas de Ratón Pérez y montañas de caramelos. Los mismos que hoy dibujan sonrisas de esas capaces de justificarlo todo.
Su voz , que se torna cada vez más grave, suele hacerse cómplice de su guitarra. Y no hay entonces, silencio que se les resista. ¡Aún el más profundo de ellos pierde la batalla contra sus cuerdas!
Su look puede variar de formal a informal de acuerdo a la ocasión sin mayores conflictos, aunque la camiseta con la banda roja, que atraviesa tela y piel y le tiñe el corazón, sea casi su uniforme.
Tiene manos y pies grandes, acordes a su estructura, y unos brazos dispuestos al abrazo siempre. Es inquieto y divertido. Sincero hasta los huesos. Sensible y muy amigo de sus amigos. Extrovertido y bohemio (irremediablemente condenado por sus genes).
Dudo que estos pocos párrafos alcancen para describirlo. Facundo es, indudablemente, mucho más de lo que estas líneas pueden expresar. No lo lograría, aún cuando un batallón de musas me asistiera. Solo puedo resumir diciendo que, desde hace diecisiete años, desde aquel junio frío de 1995, no hay persona ni personaje en el universo que pueda enseñarme más sobre el amor que mi hijo. Vaya entonces, para él, el escrito que le debía.
En este nuevo aniversario de haber estrenado mi título de madre por primera vez, no había lugar para otro escrito que no fuera este...
ResponderEliminar♪ ♫ Gracias a la vida, que me ha dado tanto... ♪ ♫
Que lindo lo que le escribiste adri, lastima que sea de River jajajaja, No mentira. Yo pienso que el está muy orgulloso de tener una madre como vos. El amor entre madre a hijo es único e inigualable !! Te felicito por tus hermosas palabras adri, hasta yo me emocione, jejeje !!! Y ahora que ya son las 00:02 muy feliz cumpleaños para él, que tenga un hermoso día, junto a la hermosa familia que tiene !!! besotes.
ResponderEliminarTal cual lo dijiste Lali, es de ese tipo de amor difícil de poner en palabras...
ResponderEliminarTe vuelvo a escribir! tenes una capacidad para escribir, sin dudas esto es lo tuyo!
EliminarTe felicito, segui asi .
Se que te inspiraste mucho por que lo amas,
Mamá moderna!
Carito, un verdadero placer leer que vos me leés...
ResponderEliminarCuando termine de lagrimear te escribo algo!!!!!
ResponderEliminarSi un escrito despierta emociones, cumple entonces, al menos, parte de su cometido...
ResponderEliminarEl escrito y la escritora!!!!
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