A falta de musas para ponerle nombre propio a este espacio acudí a otra de mis grandes pasiones, el cine. "La escafandra y la mariposa" es de esas películas que tienen el poder de tatuarnos el alma. Jean-Dominique Bauby , carismático redactor de la revista francesa Elle, joven y exitoso, sufrió una embolia masiva allá por el año 1995. Cuando salió del coma, veinte días más tarde, su cuerpo quedó absolutamente paralizado, víctima del llamado "síndrome de cautiverio", a excepción de su ojo izquierdo. Mentalmente funcional pero incapaz de moverse, respirar o alimentarse sin asistencia, se vio obligado a entablar comunicación con el exterior únicamente a través del parpadeo. Forzado a adaptarse a esta mínima perspectiva creó un nuevo mundo a partir de lo único intacto en su inmóvil cuerpo: la imaginación y la memoria. Es así que, con la ayuda de una asistente incondicional y valiéndose de un código de deletreo logró plasmar su imaginario vuelo en la maravillosa novela que dio, después de su muerte, título a su película... y hoy a mi blog.
Allí están las palabras entonces, ensayando su vuelo. Intentando burlar la escafandra. Las espontáneas, esas que casi no piden permiso y se redactan solas. Las tímidas, imaginando el filtro de futuros lectores. Las repetidas, que amenazan con volverse aburridas y las nuevas, que prometen frescura e impacto a mis textos. Las dulces y las ácidas, las tiernas y las severas. Las que se susurran y las que se gritan. Todas y cada una de ellas, encerradas en mi mente con su potencial intacto, pujando por convertirse en mariposas. Y como cualquier vuelo, compartido se disfruta más. Los invito entonces a volar conmigo, o a asistir al menos, al intenso desafío de ganarle a la escafandra.
Bienvenidos a este refugio virtual, muy mío pero imposible sin ustedes.

Creo que tenemos algo en común, que a las dos nos gusta el cine... La verdad que lo que escribiste es HERMOSO !!! muy lindo tu blog, muy lindo el titulo, la foto, esta manera de redactar !!! Te felicito, nos estamos leyendo adri.
ResponderEliminarGracias Lalita! Por cierto, te recomiendo esa peli entonces...
ResponderEliminarLa voy a mirar entonces..
ResponderEliminarNo hay cerco posible que pueda encarcelar la palabra.
ResponderEliminarDecimos, para burlar a la muerte.
Un beso y suerte con tu blog.
¡Qué bueno, Adriana! Y que potente la relación con los otros lenguajes, como el cine...
ResponderEliminarGracias por aceptar el desafío.
¡A mariposear sin escafandra, entonces!
Cariños,
Carlos, un verdadero honor que un poeta como vos comparta conmigo el vuelo... (estoy intentando rescatar aquel soneto que me dedicaste para colgarlo)
ResponderEliminarEstrella, qué bueno es encontrar un motor como vos en este camino!
Hay que Volar, siempre, la escafandra es la trinchera de los cobardes que no se atreven a mirarse a los ojos... Volá y que nada ni nadie te detenga jamás...
ResponderEliminarBuena vida y éxitos.
Cuando el vuelo se comparte con mariposas como vos, siempre dan ganas de intentar ir más alto... gracias Sonny!
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